con esta luna radiante,
caminando por la acera
paré un instante a mirarte.
Ni siquiera lo habrás notado
pero es por una simple razón,
es que tu nombre me he tatuado
sobre la piel del corazón.
Si ves que me quedo mirando,
solo sonríe una vez más.
Si ves que me quedo callado,
sonríe y nada importará...
Últimos trazos de primavera
a la que ya amenaza el verano,
mientras yo sigo por esta acera
recorriendo un camino en vano.
Intentando desandar con mis pies
una senda hecha de sueños,
intentando olvidar de una vez
cuán inútil fue mi empeño.
Pero es que todos mis recuerdos
tienen forma de un bumerán,
aunque los lance bien lejos
casi siempre regresarán.
Así que aunque no debiera,
hay algo que quiero contarte,
que en esta noche cualquiera
me he olvidado de olvidarte...
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