Más allá de la noche que me cubre...

En la noche que me envuelve, negra como un pozo insondable,
Doy gracias al Dios que fuere, por mi alma inconquistable.
En las garras de las circunstancia, no he gemido ni llorado.
Ante las puñaladas del azar, si bien he sangrado, jamás me he postrado.
Más allá de este lugar de ira y llantos, acecha la oscuridad con su horror.
No obstante la amenaza de los años, me halla y me hallará sin temor.
Ya no importa cuan recto haya sido el camino,
ni cuantos castigos lleve a la espalda.
Soy el amo de mi destino,
Soy el capitán de mi alma...

sábado, 18 de junio de 2011

Quisiera...

Quisiera ir más allá de las fronteras,
más allá de esta que hoy nos separa,
la que hay entre mis ojos y tu mirada.

Quisiera saber quien soy,
salir ya de mis pensamientos,
saber hacia dónde voy
tan solo por un momento.

Necesito hacer una parada,
necesito encontrar una respuesta
necesito olvidar lo que soñaba.

Por qué enmudecer al corazón,
por qué oír siempre a la razón,
por qué encarcelar los sentimientos,
por qué, si son libres como el viento.

Quizás no sea un héroe,
tampoco soy un cobarde.
Lo único que puedo decirte,
que no puedo dejar de amarte.

Quisiera saber por qué ahora estoy aquí,
si no recuerdo en qué momento partí,
ni siquiera si tú ya estabas allí...

jueves, 16 de junio de 2011

Luna Roja

Hoy la Luna se volteó ardiente
Hoy la más bella de las estrellas
se tiñó de la sangre de la frente
de aquellos que deambulan con ella
como única compañía patente.
Hoy la he mirado y su reflejo no me ha traído la alegría de antaño.
Hoy su rostro me recuerda que, en algún lugar de este rincón del universo,
hay héroes que la miran desde la única compañía de una manta y tal vez algún perro viejo.
Esos que en su soledad se refugian en cada uno de los recovecos de su agrietada piel.
Esa soledad que siempre se siente
pese a estar rodeado de tanta gente.
La soledad que siente ese indigente
vagando entre personas constantemente.

Soledad de amores,
amor que no está a nuestro alcance,
ese que solo tienen los mejores,
los capaces de amar lo insignificante.
Soledad de tú en tu retiro,
travesía del solitario caminante,
la misma que siento cuando te miro,
la que no me abandona un solo instante.

Hoy la luna se ve roja,
tal vez por la polución de la ciudad,
la misma que esta sociedad te induce en el alma nada más nacer,
la misma mierda que hace que yo este aquí y ellos...
ellos simplemente sigan viviendo entre peligros y cartones,
la misma mierda que nunca llegara a sus corazones.
Porque no hay tormenta que les quite su ilusión,
porque no hay ventisca que apague su corazón.
Eterno viajero que sueña entre cartones,
constante luchador, rey de sus ilusiones.

El alma heredé de algún vagabundo,
vago errante por la luz de tus ojos
amándote a solas en mi mundo,
con la soledad de este amor cojo.


martes, 7 de junio de 2011

Esta noche cualquiera.

En esta noche cualquiera
con esta luna radiante,
caminando por la acera
paré un instante a mirarte.

Ni siquiera lo habrás notado
pero es por una simple razón,
es que tu nombre me he tatuado
sobre la piel del corazón.

Si ves que me quedo mirando,
solo sonríe una vez más.
Si ves que me quedo callado,
sonríe y nada importará...

Últimos trazos de primavera
a la que ya amenaza el verano,
mientras yo sigo por esta acera
recorriendo un camino en vano.

Intentando desandar con mis pies
una senda hecha de sueños,
intentando olvidar de una vez
cuán inútil fue mi empeño.

Pero es que todos mis recuerdos
tienen forma de un bumerán,
aunque los lance bien lejos
casi siempre regresarán.

Así que aunque no debiera,
hay algo que quiero contarte,
que en esta noche cualquiera
me he olvidado de olvidarte...