Más allá de la noche que me cubre...

En la noche que me envuelve, negra como un pozo insondable,
Doy gracias al Dios que fuere, por mi alma inconquistable.
En las garras de las circunstancia, no he gemido ni llorado.
Ante las puñaladas del azar, si bien he sangrado, jamás me he postrado.
Más allá de este lugar de ira y llantos, acecha la oscuridad con su horror.
No obstante la amenaza de los años, me halla y me hallará sin temor.
Ya no importa cuan recto haya sido el camino,
ni cuantos castigos lleve a la espalda.
Soy el amo de mi destino,
Soy el capitán de mi alma...

miércoles, 9 de febrero de 2011

Viene y va...

De todo cuanto me pasa aprendo,
yo que nunca me contento
no me conformo con nada de lo que tengo,
ansío cada uno de mis sueños.
Con ellos vivo cada noche y de ellos me despido cada día.
Sobrevivo en mi cuarto escribiendo esto,
respiro papel y sangro tinta
muero al final de cada línea
y revivo al empezar un nuevo verso.
Siento que cada vez que escribo no hago más que contar lo que he vivido,
pienso que todo lo que vivo no es más que un texto de los aquí he escrito.

Escribo para ti, alguien para quien dormir no es más que empezar a vivir,
comenzar a construir un mundo de realidades imposibles,
de sueños indescriptibles.
Para ti que cada despertar es una batalla nueva que librar,
luchar contra el día a día, contra la propia vida,
pelear contra el azar.
Joven de físico, anciano de pensamiento
una mente malherida a base de tanto sufrimiento.
Una mente envejecida que aprendió a curarse con el viento
el frío viento que se lleva los malos momentos,
momentos que queman, pero de los que también aprendo.
Un viento que erosiona los sentimientos con el tiempo.
Un tiempo al que solo perviven los buenos recuerdos.

Si cada noche te acuestas buscando en la oscuridad del espacio
un lugar hacia donde partir a vivir,
si puedes resumir toda tu vida en un abrazo
siempre habrá una estrella esperando para ti.


Todo lo que no se ve,
lo que nadie nos contó,
lo que se quedo en la piel,
la memoria del dolor.
No me sale bien la cuenta de la vida                                  
O me sobran noches o me faltan días.
Puedes encontrarme cerca del final,
Donde todo empieza...

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