Más allá de la noche que me cubre...

En la noche que me envuelve, negra como un pozo insondable,
Doy gracias al Dios que fuere, por mi alma inconquistable.
En las garras de las circunstancia, no he gemido ni llorado.
Ante las puñaladas del azar, si bien he sangrado, jamás me he postrado.
Más allá de este lugar de ira y llantos, acecha la oscuridad con su horror.
No obstante la amenaza de los años, me halla y me hallará sin temor.
Ya no importa cuan recto haya sido el camino,
ni cuantos castigos lleve a la espalda.
Soy el amo de mi destino,
Soy el capitán de mi alma...

martes, 19 de julio de 2011

Siempre lo mismo

Y entre fracaso y fracaso,
alguna que otra dosis de desengaño...
toda la vida de paso,
malgastando cada uno de mis años.

Aceras desnudas y vacías,
avenidas que no conocía,
calles del día a día,
callejones de la melancolía.

Me debato entre la absurda monotonía del día a día
y el sordo latir del corazón,
buscándome a mí mismo,
buscando mi razón.

Que inocente que fui
y que tonto que soy,
creer que no necesitaría ya de ti,
que no me harías falta aquí hoy.

El tiempo pasa tarde o temprano
y pasa igual para todos.
El tiempo no pasa siempre en vano
nos muestra tal y como somos.

Los recuerdos no se olvidan,
los recuerdos perviven.
Los sueños no se imaginan,
los sueños solo se viven.

Un amor sin acabar,
una ilusión imposible de olvidar,
la felicidad que te quise regalar,
el beso que nunca te pude dar.

Y en el peor momento
volver a renacer,
y en la oscuridad del silencio
ver amanecer...

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