De ilusiones vivo, por mis sueños muero.
Extraño cuanto no puedo tener
simples deseos, todo cuanto quiero,
abrir los ojos y poderte ver.
Cierto, quizás no te conviene,
de lejos no soy el mejor postor.
Ser como soy es lo que tiene,
ser un iluso, un soñador.
Dejarse guiar por ilusiones,
no temer al fracaso ni al dolor,
pensar en todo cuanto tienes
y soñar algo mucho mejor.
Imaginar que puedo abrazarte,
anhelar tu presencia en cada rincón.
Desear tan solo poder escucharte,
dedicarte siempre cada canción.
Puede que sea imposible,
no hay razón por que temer.
Aunque para tí soy invisible
ante tus ojos me haré ver.
Aunque no sirva de nada,
aunque sea tiempo perdido,
la que está perdida es mi alma,
desnuda en este mundo sombrío...
Más allá de la noche que me cubre...
En la noche que me envuelve, negra como un pozo insondable,
Doy gracias al Dios que fuere, por mi alma inconquistable.
En las garras de las circunstancia, no he gemido ni llorado.
Ante las puñaladas del azar, si bien he sangrado, jamás me he postrado.
Más allá de este lugar de ira y llantos, acecha la oscuridad con su horror.
No obstante la amenaza de los años, me halla y me hallará sin temor.
Ya no importa cuan recto haya sido el camino,
ni cuantos castigos lleve a la espalda.
Soy el amo de mi destino,
Soy el capitán de mi alma...
Doy gracias al Dios que fuere, por mi alma inconquistable.
En las garras de las circunstancia, no he gemido ni llorado.
Ante las puñaladas del azar, si bien he sangrado, jamás me he postrado.
Más allá de este lugar de ira y llantos, acecha la oscuridad con su horror.
No obstante la amenaza de los años, me halla y me hallará sin temor.
Ya no importa cuan recto haya sido el camino,
ni cuantos castigos lleve a la espalda.
Soy el amo de mi destino,
Soy el capitán de mi alma...
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