Aprender de los errores, tarea harto complicada,
materia que necesita toda una vida dedicada.
Aprender de la vida lo llaman,
aprender de viejos errores
para evitar los mismos dolores...
Aquí me hayo otra vez,
sentado delante de este papel
escribiendo lo que no soy capaz de contarte
todo lo que quisiera poder decirte con la piel.
Pero no lo haré, no lo haré no porque sea cobarde.
Comprobaré si eres real, si eres un sueño posible,
si te puedo alcanzar, si puedo conseguirte,
si no eres una de mis estúpidas ilusiones intangibles...
Hoy alcancé una conclusión detenidamente.
Después de largo rato recapacitando,
lo único cierto es que últimamente
sin saber ni cómo ni desde cuándo
te has colado en mi mente.
Es por ello que he estado pensado
si de ella debería sacarte,
es más aún sigo meditando
si lo acertado es olvidarte.
Pero nada en claro he sacado,
seguiré siendo el loco de siempre.
Volveré a las andadas,
desafiaré de nuevo a la suerte,
intentaré una nueva machada
y lo haré con tal de tenerte.
Te preguntarás el por qué,
cuál es el motivo,
ni yo mismo lo sé
quizás el haberte conocido...